
La depresión tiene muchas maneras de definirse y hay miles y miles de estados depresivos que se perciben y se viven según cada persona y sus circunstancias. Yo me he encontrado con pacientes que la depresión no existe y viven en ella como integrada en su vida, otros perciben la depresión como un estado de ánimo bajo producido por problemas externos, otros sin tener problemas siendo más difícil de justificar un estado de ánimo tan bajo.
Para mi las múltiples definiciones, maneras de percibir la depresión es una manera de dar un nombre a un estado de ánimo, vivir sin ilusión. Para mi la depresión es sufrimiento en todas las situaciones y realidades que he conocido hasta el punto de que llevada a un nivel de intensidad y según la capacidad de aguante de una persona no pueden más y se generan comportamientos de abandono para vivir, para relacionarse con otras personas a nivel mental y a nivel físico. El bloqueo mental impide mínima actividad física ni para cuidados básicos de subsistencia.
Sin tratar las depresiones muy graves sin estímulo para vivir, con bloqueo mental y abandono de los cuidados mínimos para vivir que precisan urgentemente ayuda farmacológica con antidepresivos en régimen hospitalario porque la persona carece del mínimo estimulo para vivir. Quiero orientar al resto de personas depresivas con mi experiencia. En todos los casos que he podido trabajar hay sufrimiento. Si hay sufrimiento se relaciona con la ansiedad que ya he definido en otros artículos como situaciones donde se sufre, comportamientos dirigidos por la necesidad. Cuando me enfrento a una depresión de un paciente tratado por mi, la manera de enfrentarme es como una enfermedad relacionada con la ansiedad, precisa un tratamiento antidepresivo que debe ajustarse a cada persona, es lento pero hay en el mercado una gran variedad, los inhibidores de la serotonina son muy manejables con pocos efectos secundarios y con buenos resultados con el tiempo. La otra parte es la ansiedad que sufre la persona sea o no consciente de la misma, cuando pregunto si hay situaciones de sufrimiento y comportamientos dirigidos por la necesidad se puede describir el entorno ansioso que rodea al individuo y utilizo los ansiolíticos benzodiacepina para ir bloqueando ese entorno ansioso obteniendo un mejor resultado sobre la depresión y sobre la ansiedad mejorando en su conjunto el paciente. A veces viene acompañada de otras enfermedades físicas como diabetes, infartos de miocardio y también hay que estabilizar las enfermedades de base sin olvidar la ansiedad porque al bloquear el entorno ansioso del paciente es más fácil mantener estables las otras enfermedades inclusive la depresión y al revés cuando me he encontrado en situaciones con poca colaboración hacia controlar el entorno ansioso ha sido muy difícil mejorar la depresión y las demás enfermedades, se sufren altibajos y las enfermedades se cronifican, incluida la ansiedad y el entorno ansioso sigue creciendo.
Mi experiencia me ha llevado al tratamiento del entorno ansioso de cada paciente para poder controlar la mayoría de sus enfermedades de base con muy buen resultado cuando he tenido colaboración. Con la ansiedad controlada en general el paciente se encuentra mejor y vive sus entornos diversos sin ansiedad con mayor facilidad a estabilizar las demás enfermedades y decreciendo su entorno ansioso hasta el punto de eliminarse de manera progresiva. En el punto de ir disminuyendo el entorno ansioso es cuando en general el paciente manifiesta mejoría en general del ánimo y acepta mejor su realidad.